Nuevo descubrimiento: este aceite destruye el 93 por ciento de las células del cáncer de colon

El más reciente estudio de laboratorio mostró que el ácido láurico puede

matar a más de 93% de las células de cáncer de colon (Caco-2) en las personas dentro de las 48 horas del tratamiento. Tener en cuenta que el aceite de coco es el ácido láurico aproximadamente al 50%.

Curiosamente, las células de cáncer están envenenando el cuerpo, desatando simultáneamente un profundo estrés oxidativo que reduce el nivel de glutatión, que es el protector del cáncer de las células del estrés oxidativo.

El aceite de coco es un remedio natural utilizado por la humanidad hace mucho tiempo y ayuda en la destrucción de los virus, bacterias, reduce las inflamaciones, regenera el metabolismo del hígado, mejora la digestión y cuando se utiliza en la piel fija la cicatrización de las heridas.

Cuando los científicos compararon con el aceite de soja se encontró que en el organismo de las mujeres aumento beneficiosamente los niveles de HDL, aumento la proporción de LDL:HDL que conduce a la pérdida efectiva de peso y reducción de grasa en la región abdominal y es también beneficioso en el tratamiento de la diabetes.

Sus múltiples beneficios contribuyen incluso en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y la regulación de la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre.

El aceite de coco tiene composición única de ácido láurico 50%, triglicéridos, que no está presente en muchos productos naturales y alimentos hacen de este aceite “todopoderoso”.

Estos resultados no significan necesariamente que el aceite de coco es la cura para el cáncer. Es sólo una de las muchas maneras naturales para combatir enfermedades.

Lo más importante es darse cuenta de que mediante la investigación y el intercambio de información útil con otros aumentamos la posibilidad de encontrar curas y las medidas preventivas.

Por otra parte, tenemos que creer que la madre naturaleza es nuestra amiga y comenzar a usar su ayuda en lugar de dar nuestras vidas en las manos de la medicina convencional.