Así luce la niña más pequeña del mundo 14 años después. Los doctores no pueden creerlo

Cuando nos dan la noticia de que estamos embarazada sentimos una emoción que no sabemos cómo explicar.

Son tantos sentimientos encontrados pero que sin duda lo que más deseamos durante el embarazo es que todo resulte de maravilla. Lo que más nos importa es que sea un niño fuerte y sano.

Hoy en día son conocidas ciertas condiciones de salud que por desgracia padecen algunas personas desde su nacimiento. Extrañas enfermedades que por no ser tan comunes, los médicos y especialista no dan muchas esperanzas de vida para quienes la padecen.

Sin embargo, hay una niña que podría decirse que representa un verdadero milagro de vida. Pues desde que estaba en el vientre de su madre fue diagnosticada con una rara enfermedad que no le permitiría desarrollarse normalmente y que acortaría su vida. Pero esto no fue así, si bien padece de una condición de salud hoy en día se encuentra haciendo su vida como cualquier otro niño.

Los milagros existen. Así luce la niña más pequeña del mundo 14 años después

Su nombre es Kenadie Jourdin-Bromley, es una adolescente de 14 años. Sus amigos y familiares la describen como divertida de buen corazón. Le encanta patinar y pasar los domingos jugando y compartiendo con su familia. Aparentemente vive como una niña normal de su edad. Pero padece de una enfermedad que se conoce como “enanismo primordial”, la cual hasta ahora la sufren 100 personas a nivel mundial.

Kenadie sólo tiene 99 centímetros de estatura. Quien padece de enanismo primordial se diferencia de las otras condiciones de este tipo por sus extremidades, ya que éstas crecen de igual tamaño. En el caso de esta jovencita hace que parezca una muñeca.

Cuando Kanadie sale a la calle no pasa desapercibida por su enfermedad. Hay personas que la miran de manera diferente y con cierto desagrado pero al hablar con ella y conocerla mejor queda encantadas por la nobleza y sencillez de su personalidad. Su familia la adora y sus amigos nunca le fallan.

No hay duda que esta chica ha marcado la manera de cómo podemos ver la vida. Ella es consciente de que no es igual que los otros niños pero aun así se aferra a la vida y pasa sus días haciendo y viviendo como cualquier persona sana en el mundo. Afortunadamente cuenta con el amor de sus padres y el resto de la familia. Sin duda una esperanza de vida.