Cada martes el hombre de la izquierda almuerza con esta vagabunda. Pero cuando ella le suelta esta bomba, él no lo puede creer

Las historias que inspiran y sorprenden están en todas partes. De los lugares más humildes

pueden surgir las más impresionantes personas, cuyos corazones y almas son mucho más puros de lo que jamás hubieras imaginado.

Esto lo evidenció un hombre en Orlando, llamado Greg Smith, que conoció a una mujer necesitada en una intersección del centro de su ciudad. Esta mujer se llamaba Amy Joe. Se trata de una de tantos indigentes que aparecen en las ciudades, pero desde el principio, Greg Smith se dio cuenta de que Amy Joe era diferente.

Debido a que Smith siempre caminaba por la misma intersección para llegar a su trabajo, siempre veía a Amy Joe y a muchos otros mendigos. Los demás le pedían dinero apenas veían su traje, pues era una señal de que es un hombre exitoso y con dinero, pero Amy Joe jamás lo hizo.

Esto llevó a Smith a interesarse por Amy Joe, al punto que incluso empezó a invitarla a almorzar todos los días. Smith se sorprendía respecto a la positividad de Amy Joe, quien siempre lo saludaba diciéndole “Buen día, señor. Que tenga un gran día y Dios lo bendiga”. En sus conversaciones de almuerzo, comprobaba que ella era muy optimista y buena persona.

La sorpresa que ocultaba Amy Joe

Pero lo que Smith nunca se imaginó sobre Amy Joe era que esta mujer tuviera un problema que le impedía tener una buena vida: era analfabeta.

Por esto no podemos juzgar a las personas sin conocerlas. Cualquier otro hubiera asumido que Amy Joe era, quizás, adicta a las drogas o al alcohol o al tabaco, o quizás alguien con dificultades psicológicas que la dejaron en este estado. Pero su vida es única, y los obstáculos que ha tenido que superar no son los de cualquier otra persona.

Para la sorpresa de Smith, Amy Joe le confesó que con el dinero que obtiene con su mendicidad lo utiliza para buscar libros en la biblioteca en su afán por aprender a leer, en lugar de usarlo para comprar comida o cualquier otra cosa que se le antoje. El deseo de Amy Joe es poder leer para ser elegible para un trabajo, no simplemente sobrevivir para seguir pidiendo dinero al día siguiente.

Smith entonces se ha dedicado a ayudar a Amy Joe enseñándole a leer. Cada semana Smith busca un libro en la biblioteca y se dedican a leerlo juntos los martes. De resto, Amy Joe trabaja sola para ser capaz de leer como siempre soñó.

Esta conmovedora historia demuestra que podemos ayudar y apoyar a los demás cuando tengamos la oportunidad. Greg Smith no sólo ayuda a Amy Joe con los almuerzos, sino que le proporciona los medios para que pueda valerse por sí sola. Y eso es el regalo más valioso que le pueden dar a alguien.

Recuerda que no todos tenemos las mismas oportunidades, y abre tu corazón a quienes más lo necesitan. Nunca sabes dónde encontrarás a las personas más valiosas que conocerás en tu vida.