El niño fue con su madre al supermercado y escribió este mensaje en una caja. Cuando los trabajadores lo descubrieron se les rompió el corazón

Cuando somos niños podemos obsesionarnos con juguetes de forma muy pasional, en estos

momentos es donde vemos a los niños haciendo berrinches y pataletas al momento en el que les dicen que no a su pedido

Pero lo cierto es que escuchar un “no” cuando se es niño puede ser la tragedia más grande, pues vemos el mundo de diferentes formas y le damos prioridad e importancia a otro tipo de cosas, tal como tener un juguete nuevo.

El amor de un niño hacia un juguete puede ser incondicional y sumamente cercano, tal como si se tratase de una novia. Cuando somos niños siempre habrá un juguete que se vuelve nuestro compañero y lo llevamos a todos lados, por lo tanto el no conseguirlo o por fin ver el juguete perfecto par a esto en la tienda y obtener un “no” por respuesta puede ser algo muy frustrante.

Mira la carta que dejó este niño en la tienda donde no le compraron su juguete

“Mi mamá no tiene suficiente dinero para comprarme un Panda, así que me lo va a comprar el próximo viernes 15 de junio. Por favor, no lo compren o me harán llorar. Muchas gracias de parte del futuro dueño de este panda llamado Pandy”.
Eso escribió el niño cuando su mamá le dijo que no le podía comprar el panda en ese momento. Este ingenioso pequeño buscó una caja, guardo al peluche y escribió eso en el exterior, ya que solo quedaban dos pandas y le daba miedo que cuando fueran a comprarlo ya se lo hubiesen llevado. Además, el personal les dijo que no había manera de apartarlo.

El niño y su madre se fueron, pero los empleados de la tienda al encontrarse con la caja con la nota del niño no pudieron contener su conmoción y decidieron comenzar una búsqueda a ver quién era el “futuro dueño de Pandy”. Publicaron la foto en las redes sociales y rápidamente se hizo viral.

La madre vio la foto y reconoció la letra de su hijo, por lo que fueron a la tienda a buscar al oso. Sin embargo, para ese momento el niño ya había ahorrado para pagar su propio peluche, pero los trabajadores insistieron en regalárselo. En su lugar, el niño donó su dinero a una fundación que ayudaba a familias que enfrentan la pérdida de bebés, la cual había ayudado a su mamá en enero cuando perdieron a su hermano menor.

Es increíble la vuelta que da esta historia, compártela con tus amigos y familiares y cueéntano qué te pareció.