Su esposo le cortó TODOS los dedos de su mano derecha, cuando veas porque querrás que se muera!!!

A veces el amor es complicado, y a veces es más sencillo. A veces simplemente queremos estar con alguien que

nos gusta y nos aprecia, con quien nos sentimos bien. Pero a veces nos quedamos en relaciones dañinas, en que no somos felices, porque creemos que no encontraremos nada mejor.

Pues hay que tener en mente que a veces es mejor estar solo que mal acompañado, pues no hay nada bueno que te pueda ofrecer un hombre incapaz de respetar tu espacio personal, tu cuerpo, y tu voluntad. Por mucho que quisieras estar con alguien, por la razón que sea, no puedes dejar que esa persona te perjudique y haga sufrir sólo porque disfruta haciéndolo.

Lamentablemente, no todos tienen la suerte de vivir relaciones idílicas, y lo peor, no todos pueden zafarse de relaciones tóxicas sólo por querer hacerlo. Es una verdadera tragedia cuando una persona se da cuenta de que vive una relación malsana, pero no sabe cómo distanciarse porque la otra persona se lo impide.

Esto ocurre hoy en día, tal como ocurría en la antigüedad sin ser denunciado. Hoy tenemos muchos sistemas de apoyo a personas que soportan este tipo de situaciones abusivas, pero ni siquiera el saber que podrían acabar en prisión por herir a otra persona logra que ciertos seres tóxicos se detengan antes de herir a alguien.

Lo que el marido de esta chica de 21 años le hizo no tiene perdón

Algunas prácticas son inaceptables en ciertas culturas, aún hoy en día. Esto lleva a personas a tener una mente cerrada respecto a algunos asuntos, como lo es la libertad e igualdad entre hombres y mujeres.

Por esto un hombre de Emiratos Árabes, Rafiqul Islam, cometió un terrible crimen, guiado no sólo por los preceptos de su cultura sobre las mujeres y sus estudios, sino principalmente por sus propias inseguridades e inestabilidad psicológica.

La esposa de Islam es Hawa Akhter, una muchacha de 21 años. Su marido es de 30, y no fue capaz de acabar sus estudios formales, pues sólo llegó hasta octavo grado. Por esto cuando su esposa intentó estudiar para obtener un título universitario, Islam perdió los estribos.

La engañó haciéndole creer que le daría un obsequio, le tapó los ojos, y procedió a cortarle todos los dedos de la mano derecha. Uno de sus parientes echó los dedos a la basura, para evitar que un hospital pudiera unirlos de nuevo a su mano.

Hawa ahora está desfigurada, y continúa estudiando a pesar de ello. Su marido, Islam, fue atrapado por la policía y será juzgado por el horrible crimen que cometió. Mientras tanto, la desconsolada familia de Hawa está desesperada, pues no tienen ayuda del gobierno ni métodos para ayudar a la joven de 21 años.

Esta es una horrible historia de la que aprendemos que no debemos dejar de creer en nosotros mismos, pues Hawa no lo ha hecho. Pero tenemos también que saber a escoger a nuestras parejas, pues nunca se sabe cuándo aparecerá otro Rafiqul Islam.