Esta es la importancia de orinar luego de tener relaciones

Las relaciones íntimas no son malas. Pero ante el disfrute del placer muchas veces olvidamos que

la libertad de tenerlas está limitada por la responsabilidad.

Y es que a pesar del placer que nos proporciona también nos expone a muchos riesgos. Las enfermedades de transmisión íntima y las infecciones de las vías urinarias son solo una parte de los problemas que pueden ocasionar.

El riesgo aumenta más cuando no se trata de una pareja estable, sino más bien de parejas ocasionales para el acto íntimo. Sin embargo, no se trata de juzgar el comportamiento de los seres humanos sino de asumir responsabilidad por nuestra salud.

Eso implica que antes, durante y después del acto íntimo no se trata solo de placer y diversión, sino además de precaución y preparación. Seguramente dirás que sabes todo lo que necesitas saber de  estos temas. ¿estás seguro?

Orinar es parte de la precaución de tener relaciones

Seguramente al pensar en la precaución piensas en el uso de preservativos y métodos anticonceptivos. Después de todo ese es el ABC que nos enseñan y adoctrinan sobre responsabilidad del acto íntimo para evitar enfermedades de transmisión íntima y embarazos no deseados.

Pero seguramente nadie te dijo que orinar es parte de las precauciones que debes tomar cuando tienes relaciones. Y es que nunca he escuchado eso en una clase de educación íntima.

Sin embargo, orinar después del acto tiene tanta importancia como la que puede tener  usar el preservativo antes de ello. Y es que este sencillo acto te ayudará a prevenir enfermedades e infecciones que se pudieron contraer durante el acto íntima.

Orinar te ayuda a limpiar el tracto de la uretra de los microbios que hayan podido ingresar durante las relaciones íntimas. No es necesario que sea de forma inmediata, pero se recomienda que sea al menos a los veinte minutos de haber finalizado y que no dejes pasar más de cuarenta y cinco minutos porque después de ese tiempo se complica la expulsión de los microorganismos.

Si no tienes ganas de orinar al terminar de tener las relaciones íntimas, entonces lo ideal es que bebas agua para estimular el proceso. Pero no debes olvidar hacerlo, porque de ello depende tu salud íntima.