Esto puede calmar hasta el peor berrinche del mundo, sin tener que usar la chancleta o correa

Sin duda alguna, todos sabemos que una de las mejores sensaciones del mundo es

enterarse de que vas a tener un hijo, es decir, que vas a ser padre. Traer un niño al mundo es de las metas y sueños que muchos tienen, y adoptan esta responsabilidad con un cariño irremplazable. Ya que no hay como el amor de madre o padre. El formar una familia, es simplemente maravilloso.

Así, el conteo regresivo de los 9 meses, se nos pasa en un abrir y cerrar de ojos, nunca antes tanto tiempo había pasado tan rápido, casi como si no nos diéramos cuenta. Pero es una espera amena, en el caso que la sintamos porque usualmente estamos en el ajetreo que puede llegar a ser recibir a un bebé en nuestras vidas. Comprar pañales, cuna, comida especial, etc. Todo es ameno.

Ser padre es una de las mejores experiencias por las cuales podemos pasar en nuestra vida, y todos lo sabemos. Sin embargo, eso no quiere decir que sea algo totalmente sencillo, al contrario, ser padre es una gran responsabilidad y reto. Ya que estamos criando a otro ser humano, con su propia manera de expresarse, ver el mundo y reaccionar.

Uno de los problemas que se presentan con regularidad a los padres, es el de sus hijos despertándolos en medio de una lloradera que puede atormentar al más experimentado. Mediante el llanto, los niños se expresan ya que hay casos donde todavía no saben cómo hablar propiamente. También puede pasar que lloran porque alguna situación los abruma mucho y no saben cómo más reaccionar.

Si tu hijo o hija tiene de 2 a 7 años de edad, es normal que llore por casi todo lo que no le guste. Lo importante es que mantengas en control de la situación y no te desesperes. Ya que, si tú comienzas también a dejarte llevar por las emociones, no vas a solucionar en lo absoluto nada. Aquí te daremos 9 técnicas que te ayudarán a la hora de controlar y prevenir un berrinche de los más pequeños de la casa.

⦁ Se firme, pero sin molestarte. Como gritar solo empeora las cosas, lo mejor es que no seas tú quien también se descontrole. Solo ponle límites precisos a tu hijo y mantente en esa decisión hasta que veas que te hizo caso.

Ellos siempre van a necesitar a un padre sereno y comprensivo.

⦁ No olvides mostrarle afecto. Eso no quiere decir que vas a dejarlo hacer lo que le venga en gana. Al contrario, es probarle que lo quieres y que por lo mismo te preocupas por él y su bienestar. Si en algún momento tu hijo no te hace caso, explícale con cariño que lo hizo mal y el porqué.

⦁ Evita los berrinches antes de que pasen. Ya que es tu hijo, se supone que ya debes saber cuáles cosas hacen que el haga un berrinche o cuál es su actitud a la hora de hacer uno. Trata de explicarle que está mal que lo haga, antes de que empiece a hacerlo.

⦁ Haz que ría, cuéntale una broma. El humor es una de las mejores cosas que ayudan a calmar los momentos incomodos. Contándole un chiste a tu hijo, lo harás olvidar su malestar.

⦁ La respiración es la clave. Puedes instruir a tu hijo para que en los momentos donde sienta que se está desbordando de emociones, respire y cuente hasta 10 para lograr una paz en él.

⦁ Cántale una canción. Si sabemos cómo utilizar la música, ella nos dotará de muchos beneficios. Al momento de que tu hijo empiece o esté a punto de formar un berrinche, puedes empezar a cantar y él se calmará.

⦁ Vayan de paseo. Al cambiar en ambiente donde un niño crece y se desarrolla, las posibilidades de que este se enoje disminuyen.

⦁ Abrazos. No hay nada que calme más a una persona que un gesto de cariño, cuando veas que tu hijo está empezando a alterarse, dale un abrazo.

⦁ Habla con él. La mejor manera de evitar malos entendidos y de comprender a alguien es mediante la comunicación. Cuando veas que algo altera a tu hijo, convérsenlo para ver como entre todos pueden solucionar el problema.