Al principio esta estudiante pensó que era un moretón. Después la tragedia invadió su vida

Las personas que quieren cumplir sus sueños siempre tienen muy presente todo aquello que sea vital para

cumplirlos. Es decir, un pintor no quiere perder sus manos, un científico no quiere perder su mente, y así es con todos los que tienen importantes objetivos que cumplir en la vida.

Pero a veces las tragedias ocurren y es difícil remediarlas. A veces alguien que no se merece un problema de salud espontáneo tiene que enfrentarlo, y sobreponerse a los duros obstáculos que la vida les arroja.

Esto le ocurrió a Gabi Shull, una chica que soñaba con ser bailarina y que creía que nada se interpondría en su camino para lograrlo. Pero la realidad fue mucho menos amable con la chica, pues un día su vida dio un vuelco que nadie pudo anticipar.

Ese moretón era una señal de un problema muy serio

Tras un accidente simple mientras patinaba sobre hielo, Gabi descubrió que tenía un moretón en su rodilla. Pero al pasar el tiempo, ese moretón no disminuía de tamaño y no se curaba correctamente. Por esto, Gabi y sus padres acudieron al médico cuanto antes.

La noticia que les esperaba los abrumó a todos: Gabi padecía de osteosarcoma, un tipo de cáncer muy serio que afectaba a los huesos. ¿Lo peor del caso? La mejor manera de salvar la vida de Gabi era a través de la amputación.

Esta revelación significaba que los sueños de Gabi no se cumplirían. No podría ser la bailarina que soñaba, y esta tragedia afectaría mucho a su familia. Sin embargo, los médicos súbitamente revelaron que había otra opción.

La rodilla de Gabi tenía que desaparecer, y también lo hicieron sus pantorrillas. Pero los médicos unieron su tobillo con su muslo de una manera insólita, de tal modo que no perdió el pie completamente. Luego, a Gabi le hicieron una prótesis y con esa prótesis logró recuperar un cuerpo normal, dentro de lo que cabe.

La prótesis era difícil de controlar, pero Gabi hizo todo lo que pudo y se dedicó mucho a acostumbrarse a usarla. Su sueño aún no estaba muerto, y estaba decidida a demostrarlo.

Tras un año de esfuerzos, Gabi logró recuperar la habilidad de caminar, y hoy en día vuelve a los escenarios como una bailarina extraordinaria, que se mueve con tal destreza que nadie se da cuenta de que la mitad de su pierna es una prótesis.

Gabi ahora desea ser científica también, porque quiere evitar que otros chicos pasen por lo mismo que ella. Quiere encontrar una cura para el cáncer, y si es tan perseverante con esto como lo fue con el ballet, estamos seguros de que logrará grandes cosas.