¡Harina, azúcar y manteca es todo lo que necesitas! Esta receta la puede hacer un niño, guárdala

Si estás buscando una receta sencilla y deliciosa para hacer galletas con ingredientes limitados, has llegado al lugar correcto. Estas galletas, que requieren solo 1/4 taza de azúcar, 1 taza de harina refinada y 85 gramos de manteca, son perfectas para un antojo dulce sin excesos. Son fáciles de hacer y resultan en un bocadillo crujiente y satisfactorio. Aquí te mostramos cómo prepararlas.

Ingredientes:

  • 1/4 taza de azúcar
  • 1 taza de harina refinada
  • 85 gramos de manteca (a temperatura ambiente)

Instrucciones:

  1. Preparación:
    • Precalienta el horno a 180°C (350°F). Prepara una bandeja para hornear cubriéndola con papel manteca o engrasándola ligeramente para evitar que las galletas se peguen.
  2. Mezcla de Ingredientes Secos:
    • En un bol grande, tamiza la harina para evitar grumos. Agrega el azúcar y mezcla bien ambos ingredientes secos.
  3. Incorporación de la Manteca:
    • Añade la manteca cortada en cubos pequeños a la mezcla de ingredientes secos. Utiliza tus dedos, un tenedor o un procesador de alimentos para combinar los ingredientes hasta obtener una textura similar a migas de pan. La mezcla debería poder unirse si la presionas con las manos.
  4. Formación de la Masa:
    • Una vez que la mezcla tenga una consistencia uniforme, trabájala hasta formar una bola de masa. Si la mezcla está demasiado seca, puedes añadir una cucharadita de agua fría para ayudar a unirla.
  5. Formación de las Galletas:
    • En una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1/2 cm. Usa cortadores de galletas para dar forma a las galletas o simplemente corta la masa en cuadrados o rectángulos con un cuchillo.
  6. Horneado:
    • Coloca las galletas en la bandeja preparada, dejando un poco de espacio entre cada una. Hornea en el horno precalentado durante 12-15 minutos o hasta que estén ligeramente doradas en los bordes.
  7. Enfriamiento:
    • Retira las galletas del horno y déjalas enfriar en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente.

Consejos y Variantes:

  • Saborizantes: Para variar el sabor, puedes agregar una cucharadita de extracto de vainilla, ralladura de limón o naranja a la masa.
  • Decoración: Una vez que las galletas estén completamente frías, puedes decorarlas con glaseado, azúcar glas, chocolate derretido o incluso espolvorearlas con un poco más de azúcar.
  • Almacenamiento: Guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente para mantener su frescura y textura crujiente.

Esta receta es una excelente opción cuando buscas satisfacer un antojo dulce con ingredientes mínimos. Las galletas resultantes son deliciosas por sí solas o acompañadas de tu bebida caliente favorita. Disfruta el proceso de hacerlas y, por supuesto, ¡el momento de probarlas!