El hijo adoptado se muere de hambre mientras su madre y hermana comen. Pero entonces un cliente se da la vuelta y hace esto

Tener un hijo es algo que muchas parejas desean lograr. Sin embargo, algunas no logran

tener un hijo por más esfuerzo que pongan en lograrlo. Otros, mientras tanto, deciden abandonar a sus hijos porque representan una carga para ellos.

Esas personas no saben lo que el sacrificio y el verdadero amor significan. Por ello, deciden dejar a sus hijos a su suerte y, en algunos casos, esperan que puedan encontrar unos padres que de verdad los lleguen a valorar y a darles el trato que ellos, sus padres biológicos, no pudieron llegar a dar.

Por ello, las casas de adopción viven repletas de niños que buscan un futuro mejor, niños que no pidieron venir a este mundo, pero que están aquí para labrar un futuro mejor y lograr hallar la felicidad. Nos gustaría decir que muchos sí logran hacerlo.

La historia del pobre hermano.

En países como Estados Unidos, algunas mujeres tienen permitido abortar, en algunos estados, pero quienes no logran pagar el procedimiento, deciden llevar a los hijos que tienen a albergues de adopción, donde los niños pueden optar por tener una mejor oportunidad y familia.

Por eso, existen muchos niños en estos sitios a los que los servicios de bienestar familiar de Estados Unidos, buscan la forma de que puedan quedar con buenas familias y le otorgan a éstas dinero para que decidan quedarse con los niños, cosa que no resulta del todo correcta.

Algunas familias ven esta como una oportunidad de obtener más dinero. El tener dinero sólo por hacerse cargo de alguien, puede parecerles una oferta prometedora. Como un empleo, algo que no tiene por qué involucrar a los sentimientos. Algo que simplemente se hace, se obtiene una paga y listo.

Esto sólo puede llegar a generarle traumas emocionales al niño que sea adoptado por esa familia. Como es el caso de la historia que traemos a continuación.

La escena transcurrió en un restaurante de los Estados Unidos, donde muchas personas se quedaron sorprendidas ante el mal trato que le daba esta mujer a su hijo adoptivo mientras que a su hija biológica la trataba como una reina.

Era como si se sintiera molesta continuamente por tener que criar al hijo de otra persona. Como si el dinero que le daban para criarlo, no eliminaba el sentimiento de rabia que le daba al verlo.

Sin duda, el amor que sentía por su hija jamás lo llegaría a sentir por el niño adoptado. Aquí te dejamos el vídeo del incidente para que veas con tus propios ojos lo que ocurrió: