Hombre sintió asco cuando vio quien se sentó a su lado en el avión. 2 horas después se arrepintió

Un hombre vio su pesadilla hecha realidad cuando abordó un avión que se trasladaba desde Tokyo hasta Hong Kong,

todo comenzó cuando escogió el asiento junto a la ventana sin percatarse de quien sería su compañera de vuelo, la cual desde que llegó logró generar un ambiente de insatisfacción.

La mujer se sentó lentamente en su lugar con una sonrisa y su enorme cuerpo no dejó espacio disponible, situación que hizo sentir al hombre empequeñecido en comparación con la mujer que ahora descansaba su enorme brazo junto a él. El hombre molesto giró su rostro a la ventana para evitar cualquier tipo de conversación, sin embargo la mujer insistió, se presentó y le preguntó su lugar de nacimiento.

Él contestó que era de Malasia, con muy poca educación y gestos amigables. Después de eso, ella entabló una conversación, que el hombre asumió con poca cortesía. La mujer detalló su lugar de residencia y se empeñó en mantener una plática durante las próximas 6 horas de recorrido. Conversación  que poco a poco se hizo más interesante, gracias a que Laura, como se llamaba la mujer, era una señora carismática, inteligente y de buen corazón.

Cambio de actitud después de conocer un corazón bondadoso

Laura siempre tenía una conversación agradable y frases interesantes que demostraban su inteligencia, después de un tiempo todos los pasajeros se reían gracias a sus chistes y hasta la aeromoza se acercó para darle consejos, después de los comentarios divertidos que la misma Laura hacía sobre su peso.

Ella era una mujer muy considerada y tenía conocimiento de muchas áreas y otras culturas, también era muy atenta y cariñosa con todos los que la rodeaban.

Luego de los comentarios divertidos e inspiradores, el hombre decidió hacerle muchas preguntas personales, entre ellas, las referentes a su peso. Laura contestó que las personas sólo lograrán sentirse bien cuando sean felices consigo mismas y que no deben esperar a tener “el peso ideal” para hacer cumplir sus metas, ya que la vida va más allá de preocuparse por el peso.

Ante estas respuestas el hombre se atrevió a preguntar cómo le iba con los hombres, ella contestó que a pesar de ser una mujer casada le llovían los pretendientes, ya que los hombres podían ver más allá del exterior. Una evidencia de esto es que al momento de la despedida en el aeropuerto, Laura abrió el paso y fue a encontrarse con niños y familias enteras, quienes la saludaron con mucho cariño entre abrazos y besos.

Finalmente, ella se tomó un momento para ver al hombre y guiñarle un ojo antes de partir, en ese instante, él sintió que había conocido a la mujer más hermosa del mundo, ya que con su personalidad enviaba un gran mensaje a todas las personas, si te pareció inspiradora esta historia comparte el artículo para que apoyemos estilos de vida como el de Laura.