Justo cuando iba a ganar jinete se retiró de los olímpicos para salvar la vida de su caballo

Durante los juegos olímpicos la presión de los participantes es muy latente; eso se debe a que las olimpiadas

no son un evento cualquiera. Se dan sólo cada 4 años y los que asisten desean ver lo mejor entre los mejores. Los que participan deben ir motivados a dar todo de sí mismo.

Los juegos olímpicos son eventos mundiales, los países se sortean la sede y los deportes que realizan son muy variados, Desde tiro con arco hasta natación. Haciendo esgrima, levantamiento de pesas, atletismo, gimnasia, ciclismos. Entre otros

En las olimpiadas de Rio de Janeiro, Brasil, sucedió un acontecimiento que impresionó muchísimo al mundo en general. Una de las competidoras de equitación decidió abandonar la competencia.

Sin embargo hay que entender que no fue pánico escénico ni poca preparación, pues era la competidora favorita para llevarse la medalla de oro, su motivo fue deterioro en la salud de su caballo, la cual puso por encima de cualquier evento deportivo que pudiera ganar.

Una heroína en las olimpiadas, un jinete innolvidable

Adeline Cornelissen es el nombre de la holandesa que tuvo que correr con el infortunio de tener a su caballo Parzival enfermo el día de la competencia. El caballo recibió una picadura de un insecto venenoso el cual tuvo efectos sumamente negativos.

El animal tuvo un aumento de temperatura y su cabeza se le hinchó considerablemente. Adeline trató de que el jurado cambiara el día de la participación. Ella asegura que al ser negada la solicitud, sus ganas de participar se esfumaron y se dedicó plenamente a la salud de su compañero Parzival.

La competidora contó a través de su cuenta en facebook como fue el proceso. La noche antes de la competencia durmió en el establo del caballo y vio progresivamente un avance en su mejoría. Su temperatura y la inflamación fueron disminuyendo.

La mañana de la competencia los veterinarios le informaron de una gran mejoría en el animal, la fiebre desapareció y la hinchazón disminuyó, el veneno había sido erradicado. Con eso se motivó a participar sin embargo al llegar a la competencia se dio cuenta que no todo andaba bien.

Los años de experiencia y su trato con Parzival la hicieron sentir que el caballo no estaba en condiciones aunque los resultados mostraran lo contrario y notó el sobreesfuerzo que hacía. Al salir a la arena sólo saludó a su público e inmediatamente se rindió por su caballo.

“cuando salí, sentí que mi caballo estaba dando todo lo que podía y como sé que es un luchador, no se daría por vencido. Como quería protegerlo, me rendí. Mi compañero, mi caballo, mi amigo, aquél que ha dado todo por mí no se merece que lo pongan en peligro” fue parte de sus palabras luego de retirarse.

Lamentablemente aún falta tiempo para los próximos juegos olímpicos y el caballo quizás no pueda participar nuevamente ya que para ese entonces poseía 19 años.

Para muchos fue una decisión acertada para otros fue un error lamentable. Lo indiscutible es que pudo poner la salud de su compañero de primer lugar ante cualquier cosa. ¿Qué hubieras hecho tú? ¿Tomarías la misma actitud o hubiera forzado al caballo a participar?