Lo que hizo el indigente por los cachorros de su perrita se merece un aplauso

 El perro es el mejor amigo del hombre, aunque para el hombre, el perro suele ser poco

más que una mascota que cuidar y que le haga compañía. La verdad es que el perro es una clara muestra de fidelidad, lealtad y amor incondicional.

Algunas veces los seres humanos respondemos a ese amor incondicional con reciprocidad. Y es así como aparecen historias heroicas de personas que ayudan a los animales en sus momentos más difíciles o en los que son más vulnerables.

Estas historias están llenas de grandes lecciones de humildad y de amor, por lo que debemos estar atentos y aprenderlas .

Hoy te traemos una historia especial  que nos enseña que a veces los que menos tienen, son los que más están dispuestos a dar.

 

El caso de Emerson y Julie

 

 

Emerson Aparecido de Albuquerque, es una persona sin techo que vive en Sao Paulo, Brazil.  Aunque lleva mucho tiempo en la calle, él mismo afirma que nunca ha estado sólo. Puesto que siempre ha contado con la compañía de “Julie”, su fiel perrita. Durante el tiempo que has estado en la calle, Emerson vive de lo que gana recogiendo productos reciclables con su carreta.

Hace poco Julie se embarazó y dio a luz a siete cachorros. Dado las condiciones en las que vive Emerson, todos pensaron que sería difícil para él y para Julie mantener a los cachorros. Sin embargo, Emerson no dudó en vender su carreta, con la que obtenía el sustento diario, para costear los gastos médicos de Julie y los cachorros.

Aunque muchas veces la gente le ha ofrecido comprar a los cachorros, Emerson se niega a venderlos y al preguntarle la razón simplemente contesta “uno no vende a sus amigos”. Uno puede encontrarse a Emerson caminando por la Av. Paulista de Sao Paolo, con un carrito de compra donde lleva a Julie y los cachorros, mientras trabaja recogiendo productos reciclables y trata de reunir para comprar una nueva carreta.

En el futuro, Emerson planea esterilizar a Julie y conservará al menos a tres de los cachorros para que compartan con su madre y ella pueda disfrutarlos ya que no podrá tener otros nunca más.