Morderse las uñas es un signo de este tipo de personalidad

Muchas personas desarrollan ciertos hábitos los cuales pueden o no ser nocivos ¿De que dependen cada uno de ellos?

Simple, las situaciones en las cuales los desarrollamos, ejemplo, muchas personas se tiran del cabello cuando están estresadas.

De hecho muchos incluso se han llegado a quitar los pelos de las cejas al momento de estar bajo una situación de estrés. Otros, optan por un hábito en particular que es morderse las uñas lo cuál dependiendo del grado de estrés puede ocasionar incluso sangrado, deformación del dedo, entre otras consecuencias un tanto desagradable.

Esto se debe a que cada vez que nosotros nos mordemos las uñas debemos esperar a que el tejido sane y ver como esta vuelve a crecer, pero casi nunca las personas que son adictas a este hábito saben cuando dejar de morderse las uñas y aquí te explicamos que revela esto.

El verdadero significado de comerse las uñas

De acuerdo a una investigación realizada en Montreal el morderse las uñas ha sido calificado como el comportamiento reiterado del cuerpo el morderse las uñas, otros de ellos peuden ser el tirarse del cabello o rascarse la piel.

Para poder llegar a esa conclusión lo que hicieron fue poner en un grupo de estudio de 48 individuos, ámbitos relajados, estresantes, entre otros para ver como reaccionaban ante cada uno de ellos.

Y así pudieron darse cuenta de los comportamientos que tenían un cierto porcentaje de este objeto de estudios, esto paso con cada uno de los escenarios a los que fueron colocados los individuos menos uno que es la relajación.

El punto de todo es que cuando nos mordemos las uñas revelamos que somos personas perfeccionistas. Esto quiere decir que nosotros buscamos siempre que todo quede al 100% y esto puede ser bueno pero no con el extremo pues este es un indicativo de que no nos vamos a conformar con un resultado bueno sino que siempre vamos a querer más.

Y en la vida tenemos que aprender a aceptar que no todo siempre va a salir como nosotros queremos, mas allá de todo el estrés puede ocasionar problemas como cardíacos, pulmonares e incluso en casos extremos problemas cerebrales que no se quitarán ni siquiera a largo plazo.

Es por esto que debemos aprender a controlar el estrés o el hábito de ser perfeccionista y darnos cuenta de las señales que nuestras acciones nos muestran.