¿Recuerdan al padre que se tatuó la cicatriz de su hijo para apoyarlo? La historia acaba de tener un giro dramático que nos ha desgarrado el corazón a todos.…

Cuando un pariente tiene cáncer, todo se vuelve muy complicado y doloroso. No todo el mundo

puede costear los tratamientos tan caros y complicados, e incluso quienes pueden costearlos no tienen garantizada la curación con la que sueñan.

Se trata de una de las peores enfermedades del mundo, y se ha buscado una cura para ella desde hace muchos años

El cáncer ha asediado a la humanidad desde la época de Grecia antigua. Se trata del surgimiento de tumores en ciertas partes del cuerpo, que propician un proceso descontrolado de división de las células en el tejido al que afectan. Existen dos tipos de cáncer, el benigno y el maligno.

Ninguno de los dos es bueno en general, pero el benigno es un cáncer más suave, y de más probable curación (se puede extirpar la zona afectada y ya está).

El cáncer benigno no se prolifera a otras partes del cuerpo, con el proceso denominado metástasis: en cambio, el cáncer maligno sí lo hace. El cáncer maligno causa la muerte de muchas personas si no es tratado cuanto antes.

Hay muchísimas historias conmovedoras y dolorosas sobre el cáncer: se han hecho películas, se han escrito libros, se trata de una de las enfermedades más conocidas y que más vidas se ha cobrado

Pero la historia de este padre y su hijo nos ha sacado lágrimas, pues el amor de un padre por sus hijos no tiene comparación.

Fue el mejor padre que podía en esas circunstancias

El hijo fue diagnosticado con cáncer cerebral, y necesitaba una muy delicada operación para ser curado.

Tras la operación, quedó una cicatriz en la cabeza de chico, y su padre, siempre un apoyo incondicional, se hizo tatuar una cicatriz igual en su cabeza, para demostrar su amor por el joven y para que no se sintiera solo.

El padre y el hijo se volvieron virales en Internet después de eso, y mucha gente compartió su historia conmovedora. Pero en estos días se descubrió algo mucho más desgarrador sobre esta historia: el hijo no había sido curado del todo, y esta vez no parece que haya cura aparente en el futuro.

La última fotografía que se compartió fue la del padre besando a su hijo, disfrutando todos los momentos que pueda con él.

La familia del joven está decidida a darle los mejores días finales que puedan, a pesar del dolor que les produce el saber que perderán a su ser amado.

El amor de esta familia es muy conmovedor, y nos enseña a mantenernos siempre unidos, sin importar las dificultades.